Cuando vaya pa’ Bolivia por las calles voy a andar…

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Viajando por un sueño uyuni

En el centro-oeste de América del Sur se encuentra el Estado Plurinacional de Bolivia, país que limita al norte y al este con Brasil, al oeste con Perú y Chile, y al sur con Paraguay y Argentina. Nosotros entramos a Bolivia por la Quiaca, Argentina, hacia Villazón y ahí tuvimos nuestro primer contacto con Bolivia.

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Bolivia, Villazón, frontera con Argentina, La Quiaca.

Villazón y La Quiaca son ciudades fronterizas, muchos comercios pero lo principal es el traslado de la frontera hacia el país.
Lo primero que nos llamó la atención fue cómo intentan que compres un pasaje de bus, para cualquier destino.

Tupiza Tupiiiizaaaaaaaaaa, ya saleeeeeeeeee (bis x infinito era uno de los cantos)

Los cantos son muy graciosos, e incluso si te descuidas se puede convertir en tu canción del día, a nosotros nos pasó.

Sólo pisar Bolivia ya nos enamoramos, pero solo comer una sopa deliciosa en la calle por 5 bolivianos ya nos empezó a doler la tripa… No podemos decir que fue la sopa, pero si van a tomar un bus, de algunas horas de trayecto, les recomendamos comer algo que sepan seguro seguro que no les va a sentar mal.

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Carol comiendo una rica sopa callejera. Villazón

De Villazón nos fuimos directos a Potosí, el dedo no salía y nos tomamos un bus nocturno hasta nuestro destino.
Regateando lo conseguimos a 20bs cada uno, bastante bien para la cantidad de kilómetros que eran.

El trayecto en bus fue duro, altura, dolor de panza…. mascamos coca y  no comimos mucho, la cabeza por momentos estallaba y la barriga también. Conseguimos dormirnos algo, y al rato llegamos a Potosí.

Potosí: Ciudad que se extiende a las faldas del Cerro Rico , donde estaba la mina de plata más grande del mundo. La ciudad está a una altitud de  4060 msnm, la segunda más alta del mundo (con más de 100 mil habitantes). Fuerte. Hay quien no nota la altura, y otros que lo pasan mal. Nosotros tuvimos dolor intenso de cabeza, pero compramos unas pastillas en la farmacia y como agua de santo, geniales. Mascamos coca todo el tiempo, eso nos ayudaba también.
Volviendo a la ciudad, Potosí es una ciudad minera en altura, el clima y lo turístico hace que la gente allí sea muy variada. Hay turistas casi siempre, y la gente autóctona generalmente gentil no tiene problemas en ayudarte. Nosotros estuvimos ahí por San Juan de Dios, y vimos la procesión, muy sincrética, combinando cosas cristianas con cosas paganas autóctonas. Impresionante.

 

Qué ver? Lo típico de lo típico es ir a la mina grande de Potosí.
Esta mina fue la más importante mina de plata de la historia.  Se dice que de aquí se extrajeron más de 10 mil toneladas de plata, lo suficiente para construir un puente desde ahí hasta Madrid. A día de hoy la plata extraída es poca, pero hay diferentes metales que se siguen arrancando de las entrañas del cerro. Las mujeres no pueden entrar, por lo que se quedan a las afueras golpeando piedras con la esperanza de conseguir algún metal para alimentar a su prole. Dentro de la mina está el Tío, demonio de la mina al que hay que ofrendar tabaco, coca, alcohol y fetos de llama, para obtener su favor y que no mate a los mineros de golpe (mueren igual, pues la esperanza de vida de un minero no supera los 45 años) …

Otro lugar que no debe faltar en el recorrido es ir al Ojo del Inca, unas aguas termas a unos pocos kilómetros de la ciudad, genial para relajarse y recuperar energía. Se dice, que el emperador Inca iba a esas termas puesto que eran aguas medicinales y le curaban toda dolencia.

Nuestro recorrido fue ese, ciudad (recorriendo el centro y los mercados), la mina y las aguas termales.

Después de estar un poco mejor con la altura y con la panza, decidimos abandonar Potosí e irnos hacia Uyuni… El dedo nos siguió fallando… así que de nuevo optamos por la terminal de buses. 4 horas de Potosí a Uyuni con unos paisajes excelentes.

Llegamos a Uyuni al mediodía, ya nos habían comentado que en Uyuni no pasaba nada, es decir, es una ciudad muy turística y segura llegues a la hora que llegues ya sea en bus o en tren. El punto atractivo, el salar.
Estábamos cansados, y necesitábamos recomponer fuerza y energía, así que no lo dudamos y nos hospedamos en el hotel Jardines de Uyuni, la mejor elección que pudimos hacer. El hotel es rústico, manteniendo la armonía con el paisaje del entorno, la ubicación, cerca del centro pero fuera del bullicio nocturno, es perfecta. Tiene unas instalaciones impresionantes, con piscina y todo!!! Los trabajadores atentos y dispuestos a ayudarte y aconsejarte y el desayuno… un desayuno como Dios manda para empezar el día con todas las energías. Dormir ahí no tiene precio, descansas, disfrutas y recuperas energías para luego, antes o durante ir al salar con las pilas bien cargadas.

 

La ciudad de Uyuni, como ciudad no tiene mucho. Muy orientada al turista, los precios son un poco más elevados que en Potosí, pero si buscas puedes encontrar todo para todo los bolsillos. La atracción de la ciudad es sin duda el salar de Uyuni es uno de los más grandes del mundo y de los más altos. Una infinidad de sal a unos 3.500 msnm, rodeado

 

por altas montañas hacen de este inhóspito lugar unos de los destinos más mágicos del mundo. A la peculiaridad de lo ya dicho hay que sumarle el efecto espejo. Esto se produce entre finales de diciembre y principios de marzo, cuando la época de lluvia cubre con una delgada manta de agua el salar provocando un efecto óptico onírico. Dicen que los satélites usan el reflejo del salar para calibrarse mejor. Sea como fuere, es realmente impresionante todo el año con reflejo o seco, la magnitud del salar impresiona, abruma. Nosotros decidimos hacer, por tiempo, el tour de 1 día con la agencia Esmeralda Tours, un día hermoso y completo, el mejor en precio calidad, y nuestro guía Rodrigo se portó 10 puntos con nosotros. Salimos tipo 11am, fuimos al cementerio de trenes y de ahí al salar pasando por la población de Colchani que trabajan con la sal y venden artesanías, el hotel de sal (todo, todo de sal), parada para comer unas ricas milanesas con arroz en pleno salar y a seguir descubriendo esa majestuosidad de la naturaleza. Recomendable 100% hacer el tour de un día, es inolvidable.

 

Después del salar, las fotos típicas, el atardecer y la suma de cansancio del día, teníamos que ir yendo hacia Chile, el desierto de Atacama nos esperaba…

Somos Juan y Carol, argentino y ecuatoriana, que nos conocimos en España.Nos consideramos amantes de los viajes, las nuevas rutas y las diferentes culturas. Tenemos una experiencia de 12 años de mochilas que nos llevó a conocer más de 40 países, 4 continentes e incalculables kilómetros andados, todo ello con un presupuesto inferior a los 15 dólares diarios.Nuestros viajes no son simples vacaciones, nos gusta conectar con la gente de cada lugar e incluso poder transmitir nuestros proyectos de una manera tan simple como charlando e intercambiando opiniones.Todo lo que aprendemos nos gusta compartirlo con la gente que pueda estar interesada, y estamos abiertos a nuevos consejos y/o criticas 😉Vivimos para viajar, viajamos para vivir.
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