Villa la Angostura, el jardín de la Patagonia.

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retamas ojo en Villa la angostura

Después de despedirnos de San Carlos de Bariloche, nuestro amigo Miguel nos acercó hasta Dina Huapi (un pueblito ahora “independiente” de Bariloche) para poder arrancar ruta hacia Villa la Angostura, a unos 80 km de Bariloche, cerca de la frontera con Chile.

Que alguien nos lleve no fue fácil, eran las 9am y ya llevábamos una hora con el pulgar hacia arriba. Decidimos seguir caminando, vimos un minimercado, paramos a desayunar un par de plátanos que estaban a precio de oro y salimos de nuevo a la ruta pero esta vez con más suerte, en seguida nos levantaron y nos llevaron hasta el cruce con Neuquén y de ahí en menos de 5 min otro auto nos paró y nos dejó a 3km de la Villa, como también se denomina a Villa la Angostura.

retamasojo

El trayecto desde Bariloche vuelve a ser medio desértico al principio pero conforme te vas acercando a VLA vuelve a ser frondoso con mil tonalidades de verdes y ese amarillo de las retamas en pleno verano.

 

Villa la Angostura el jardín de la patagonia.

papanoelAsí te da la bienvenida el pueblo. Bien decorado con adornos navideños, puesto que estamos en diciembre.

Desde el sur se llega casi directamente al centro, y a la avenida principal con sus tiendas, galerías y comercios varios.
Todo de madera envuelto de muchos verdes a su alrededor y hasta donde llega también el lago Nahuel Huapi el cual lo conecta con S. C. de Bariloche.

Si bien el pueblo no es muy grande, se puede recorrer tranquilamente a pie. Tiene una población de 11000 habitantes aprox., caminar por fuera del centro significa tierra y estar mínimamente en forma, o ir en auto o bus, obvio. Pero nada fuera de lo normal.

Si te gusta la naturaleza no puedes pasar por alto este pueblo, por lo menos para pasar un par de días.

Pasear por el centro, ir al bosque de arrayanes o bien salir a pasear en bici, caballo o a pata por los alrededores y no tan lejos es naturaleza pura.

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El treking más común es el que va desde el puerto hasta el bosque de los arrayanes, unos 12 km sólo ida, unas 3 horas (sólo ida) de las cuales el principio es una subida nivel… subida. Al primer kilómetro hay dos miradores para sacar algunas fotos a la bahía mansa y a la bahía brava, y antes de entrar al parque nacional hay unas vistas excelentes a lado y lado de dos playas geniales de las bahías ya nombradas. Paisajes espectaculares y senderos hermosos, qué decir del bosque.
Pero independientemente de éste, se pueden visitar varias lagunas, el río Correntoso, donde se juntan los dos lagos el Nahuel Huapi y el Correntoso y donde hay bajadas para poder llegar a las playas de cada lago.

lagoPor suerte y gracias a nuestro amigo y anfitrión Pedro, pudimos conocer algunas playas situadas a la salida del pueblo antes de llegar a la frontera con Chile. Éstas son verdaderos paraísos: Montañas, pequeños saltos de agua, playita con el lago y más montañas  en el horizonte…, sino fuera por la temperatura podríamos pensar que estamos en alguna isla caribeña, pero no! Sigue siendo la patagonia argentina. El viento y la temperatura nos lo recuerdan.

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El viento se dejó notar pero, o ya estábamos acostumbrados después de casi 1 mes caminando por estas tierras, o no fue tanto el viento sino más la lluvia y las nubes lo que nos sorprendió después de sus paisajes. Si bien en Bariloche nos llovió y en El Bolsón tuvimos muy buena suerte, en la Villa vivimos el sol patagónico como nunca, ojo que es muy fuerte el sol del sur!! Y descubrimos la lluvia, no fueron tormentas ningún día, pero sí llovió de forma más animada un día que otro, pero si todo es tan verde y frondoso es normal que la lluvia esté presente.

ruta40Pueblo chico infierno grande dice el refrán. Nosotros no vimos ningún infierno. Disfrutamos de la naturaleza con sol, nubes y lluvia y de su gente amable, simpática y cortés.

Villa la Angostura, otro de los lugares donde no nos importaría vivir .

Somos Juan y Carol, argentino y ecuatoriana, que nos conocimos en España.Nos consideramos amantes de los viajes, las nuevas rutas y las diferentes culturas. Tenemos una experiencia de 12 años de mochilas que nos llevó a conocer más de 40 países, 4 continentes e incalculables kilómetros andados, todo ello con un presupuesto inferior a los 15 dólares diarios.Nuestros viajes no son simples vacaciones, nos gusta conectar con la gente de cada lugar e incluso poder transmitir nuestros proyectos de una manera tan simple como charlando e intercambiando opiniones.Todo lo que aprendemos nos gusta compartirlo con la gente que pueda estar interesada, y estamos abiertos a nuevos consejos y/o criticas 😉Vivimos para viajar, viajamos para vivir.
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