Hay tres aspectos fundamentales que nosotros tenemos en cuenta siempre que estamos de viaje, puesto que éstos serán el día a día y el 90% del presupuesto.

Desplazarse en la India:

Entre ciudades: La mejor manera de desplazarse para nosotros es el tren. Es la forma más económica y más cómoda. El segundo medio que más utilizamos es el autobús, sólo en caso que el tren no nos lleve al destino que queremos 😛 Hemos hecho dedo pero sólo trayectos cortos.

Típico motorickshaw en Kolkata.

Típico motorickshaw en Kolkata.

Dentro de la ciudad: Como siempre decimos “caminando se conoce mejor”, a parte de que es el medio más económico, la mejor manera de perderse por calles y encontrar lugares, es caminando, pero siempre se puede recurrir a los tan famosos rickshaws o taxis. En grandes ciudades hay autobuses y metros.

Alimentarse:

La gastronomía india destaca por dos cosas comparándola con la gastronomía occidental. Primero: Es picante. Segundo: Es vegetariana. Si bien ni toda la comida es picante ni toda la comida es vegetariana, es un rasgo común difícil de no hallar. Dada a la progresiva occidentalización y al nunca menguante turismo, las opciones de conseguir un plato más al gusto del occidental es común, incluso en muchos ya especifican un menú para hindúes y otro para occidentales.

Chai: te, leche y mucho azúcar. Ideal para empezar el día.

Chai: te, leche y mucho azúcar. Ideal para empezar el día.

Hospedaje:

La India es el país más barato para todo mochilero, y eso no es una excepción en el hospedaje. Abundan los hostales o albergues para mochileros occidentales y si bien la comodidad no es siempre la mejor, el precio es tan competitivo que los mochileros se olvidan de hacer Couchsurfing.

Nosotros hicimos CS, pero era en una zona residencial a las afueras de Mumbai, con un hindú occidentalizado.

Compren siempre agua, y anden siempre con anti mosquito y además de eso, simplemente déjense llevar por las emociones y no olviden, ¡la India está llena de hindúes!