Entrando a Colombia, por el Norte de Santander

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portada Colombia N Santander vx1s

Norte de Santander nuestro primer contacto con Colombia

Llevábamos 5 meses en Venezuela, y después de estar casi más de 15 días en Mérida y no poder visitar más que lo visitado (eso te lo contamos en Los mejores destinos del occidente de Venezuela ) decidimos entrar a Colombia, y nuestra entrada sería por Cúcuta, capital del departamento de Norte de Santander, llegar fue toda una odisea, pero sin dejar de hacer amigos venezolanos por el camino y sorprendernos con el país vecino sólo llegando a Cúcuta.

La frontera de Venezuela a Colombia:

Para poder salir de Venezuela teníamos que ir a San Cristóbal y de ahí tomar un bus o un taxi para llegar a la frontera. Ese día estábamos muy emocionados por entrar a Colombia. Eso nos pasa siempre que cruzamos una frontera, la emoción de lo nuevo, de lo desconocido.

Sabíamos que entrando a Colombia volveríamos a otra realidad. Volveríamos a poder sacar dinero de un cajero, cosa que no podíamos hacer por el cambio en Venezuela. Y tendríamos otro tipo de libertad económica con la que no pudimos contar en el país vecino.

Y ya que no nos quedaban muchos bolívares, con lo que nos quedaba decidimos invertir en un taxi. Ese taxi nos llevaría directos y sólo a nosotros hasta la frontera.

Aunque hay taxis compartidos y buses que te llevan hasta allí por mucho menos de lo que nosotros pagamos, ese día no estábamos para regatear ni buscar buses, habíamos pasado una noche larga en el bus de Mérida a San Cristóbal.

Desde San Cristóbal a la frontera hay como unos 45 minutos más o menos, y no tuvimos mucha suerte ese día en la frontera…

Filas y más filas:

Llegamos a la frontera a las 9 de la mañana. Había una fila gigante… no alcanzábamos a ver donde sellaban los pasaportes.

La aduana, no sabemos bien por qué, la habían puesto ese día en el mismo pueblo fronterizo.

Además el paso de vehículos estaba cerrado. Lo comentamos para aquellos que quieran ir en vehículo propio pregunten antes para saber si está abierto el paso o no.

No nos desilusionamos. Teníamos que comprar un sello para cada uno. Todavía nos preguntamos para qué y por qué. En fin , la cosa era que todos lo compraban y ahí mismo te lo ofrecían. Y lo más importante, era obligatorio para que te sellaran la salida.

Nos pareció raro, porque para entrar no tuvimos que hacer nada de eso pero…

Mientras que estábamos en la fila, se nos acercaron muchos ofreciéndonos buses

Juan Fila frontera a Vnzl-Clmb

directos a Bogotá, Quito e incluso Santiago de Chile. No nos lo podíamos creer.

La cosa era que si comprabas esos pasajes de buses, te pasaban automáticamente la fila y te sellaban para subir al bus, así de una… Todo mafias…

De hecho nosotros estuvimos casi 10 horas antes de pisar suelo colombiano. Eso sí, sabíamos que si le pagábamos a uno de los guardias nos iba a dejar pasar.

No nos lo contó nadie lo vimos con nuestros propios ojos. Nosotros no queríamos ser participes de esa corrupción ni en Venezuela ni en ningún país…

Pero nos tuvimos que comer nuestras palabras…

La espera eterna hace amigos

Después de tantas horas uno acaba haciendo amistades. Sobretodo con los de adelante y los de atrás de la fila. Pasaron las horas y así hicimos un grupito, todos venezolanos y nosotros. Hablábamos de nuestras vidas, de política, del futuro, sobretodo del futuro.

En un momento, ya pasado el medio día, los guardias nos dijeron que quien quisiera podía ir a la aduana “normal” que ya habían abierto ahí también las oficinas. El problema había sido, que ahí estaban sin sistema y por eso estaban tardando tanto…

Dudamos en ir o no, pero unos del grupo se quedaron donde estábamos para guardar la fila y otros nos fuimos a la aduana que nos indicaron los oficiales.

Cualquier cosa nos comunicaríamos para no perder tiempo y cruzar hoy la frontera.

Cuando te comes tus palabras

En la aduana nos revisaron los bolsos, y ¡Sorpresa!

Nos preguntan si llevábamos computadora. Obviamente dijimos la verdad, sí que llevamos una, trabajamos con ella.

Entonces el oficial nos miró y nos dice: Bueno no pueden salir de Venezuela con electrodomésticos.

No te puedes imaginar nuestras caras y nuestro ¿QUÉ? al oficial que nos manda bajar la voz.

Yo ya me estaba poniendo histérica. Juan, por suerte, mantenía la calma y el oficial muy tranquilo dijo:

  • Bueno pongan acá dentro una colaboración (lo dijo bajito, para que nadie lo escuchara).

Y Juan le dijo:

  • ¿Qué es una colaboración, para qué?

Juan lo dijo en un tono normal, aunque para mí pareciera que lo había dicho a los cuatro vientos y con un megáfono. Yo me giro y le digo:

  • Quiere coima, quiere dinero… y no tenemos ni un duro (ni un peso, nada)

Nos quedaban 2000 bolívares que en ese momento no llegaban ni a medio dólar…

Eso le ofrecimos. El oficial se rió, y dijo “No, algo más…” Le enseñé que no tenía nada más, ni dólares, ni pesos colombianos ni nada. Sólo esos 2000 bolívares (los otros 10.000 bolívares que nos quedaban era para cambiarlos para tomar un bus desde la frontera a Cúcuta y los tenía escondidos en otro bolsito).

Cosas que pasan

Por suerte y gracias a Dios, al cielo y al universo, nos creyó, y como había mucha gente no nos hizo más caso, agarró los 2000 bolos y nos dijo pasen pasen…

Así, casi sin pensarlo entramos en la corrupción, en la que no queríamos entrar antes y con la que me llenaba la boca diciendo que nunca jamás lo haría… Me comí mis propias palabras.

Estaba indignada, desilusionada y apenada por la situación… Me sentía avergonzada por lo que había hecho, indefensa…

“Estas cosas pasan” nos decían los amigos de la fila… pero nos advertían que si nos volvían a pedir dinero, porque más adelante podían revisarte la mochila de nuevo que lo dijéramos claramente que ya habíamos “colaborado” con el oficial de más abajo…

No nos podíamos creer esa situación y por suerte no fue a más…

Después de 9 horas pisábamos suelo colombiano sin ningún problema.

Nos despedíamos de nuestra querida Venezuela la cual va a estar en nuestros corazones para siempre, y donde volveremos a recorrer lo que nos dejamos y a visitar a nuestros amigos.

  • Queremos dejar claro que esto puede pasar en cualquier país, y que tenemos amigos que han entrado por esa frontera y/o han salido y no les ha pasado absolutamente nada de eso. Así que… lo dicho 😛

Pero ahora toca Colombia, y nos habían hablado maravillas de este país.

Viajando Frontera Venezuela Colombia

Cúcuta capital del Norte de Santander

Vx1S en Cúcuta

Y por fin después de casi 12 horas llegábamos a casa de nuestros anfitriones en Cúcuta.

Ya estaba oscuro. Eso en Venezuela era sinónimo de irse a casa o ir en auto.

Nosotros seguíamos con esa paranoia. En el bus la gente nos ayudó a bajarnos en el lugar más próximo a donde íbamos. Bajamos en frente de un cay de policía, y con nuestras dudas preguntamos.

Con nuestra experiencia en Venezuela, teníamos nuestras dudas en dar demasiadas explicaciones a la policía colombiana. Pero empezamos a hablar, nos preguntaron como cualquier otras personas. Incluso entraron en nuestro facebook y se hicieron seguidores. ¡¡¡La policía!!! No nos lo podíamos creer.

Nos invitaron a agua, nos ofrecieron el baño y nos indicaron el camino. Nos relajaron diciendo que el barrio donde estábamos era tranquilo y no teníamos de qué temer.

Primeras impresiones del Norte de Santander

 

Cúcuta - Norte de Santander Vx1s
Cúcuta

La capital de este departamento es bastante tranquila, no hay mucha delincuencia a pesar de ser una ciudad fronteriza y a pesar de ver pasar muchos venezolanos día tras día.

Cúcuta nos sorprendió con gente en las puertas de las casas conversando, tomando cerveza o jugando al parqués (así le llaman al parchís en Colombia 😛 )

Esas cosas nos encanta, nos encanta que la gente se apodere de la calle. No podíamos parar de sonreír.

Caminamos de noche, tranquilos con nuestra anfitriona Melisa y su familia.

Con ella, la familia y amigos recorrimos Cúcuta.

Qué hacer en Cúcuta

La capital del departamento fronterizo con Venezuela, es una ciudad tranquila que se puede recorrer en un par de días.

Oficialmente se llama San José de Cúcuta y está situada en el noreste de Colombia.

El clima en la ciudad es bastante cálido, la mínima en todo el año es de 20° y la máxima en un día que te quemas puede llegar a 35,6°. Así que vayan preparados para el calor 😉

Por el lado histórico, se dice que en esta ciudad se redactó y proclamó la primera constitución de Colombia, la de 1821. El edificio donde se anunció la constitución está hoy en día en ruinas por un terremoto. Pero las ruinas se pueden visitar en el Parque Grancolombiano donde también está la Casa Natal del General Santander.

Couchsurfing viajando por un sueño cúcuta

Entre otras plazas a los próceres de la nación, Cúcuta también se caracteriza por la cantidad de iglesias que tiene con las que puedes entretenerte una mañana.

Algo imperdible es también pasear por el Malecón, donde están las discotecas y la comida callejera más económica. Prueben, experimenten con todo lo que les vendan en la calle, pero cuidado los colombianos saben vender muy pero que muy bien 😉

Después de pasar con nuestros anfitriones varios días, de probar las deliciosas comidas colombianas, decidimos poner rumbo al norte, para conocer Ábrego y Los Estoraques.

Ábrego y Los Estoraques

Desde Cúcuta nos fuimos hacia Ábrego probando el dedo. La verdad que nos fue bastante bien.Vx1S dedo Cúcuta a Ábrego

Estuvimos esperando poco más de una hora hasta que nos levantara el primer camión que nos adelantaría medio camino. Y de ahí compartimos dedo con una señora en un auto muy humilde que nos llevó hasta la puerta de nuestro anfitrión Alejo.

Juan Vx1S Abrego

Él y su familia nos recibieron con un plato caliente de comida que agradecimos muchísimo. Con ellos nos sentimos como en casa, nos enseñaron su hermoso pueblo y rincones los cuales no teníamos ni idea que existían.

Juan jugó al fútbol con ellos mientras yo charlaba con la madre quien me hablaba del Norte de Santander y las maravillas naturales que tiene.

Ábrego sigue estando en el noreste de Colombia, entre Ocaña y La Playa. Y continua siendo tierra caliente. Así llaman los colombianos a los lugares que hace calor 😛

Viajando por un Sueño Norte de Santander Abrego Piedras Negras

Qué no te puedes perder de Ábrego y los alrededores

El pueblo se recorre super rápido porque son dos, tres calles. Pero eso no le quita encanto, se lo da.

La plaza principal es hermosa para sentarse y contemplar la vida de cada persona que pasa. Dejar volar la imaginación y crear la película de cada persona que pasa por ahí es uno de nuestros juegos favoritos.

Carol Vx1S Ábrego Colombia

Después de recorrer el pueblo no puedes dejar de visitar Piedras Negras.

Juan N Santander Piedras Negras Abrego Colombia

Es una zona con varias colinas donde hay enormes piedras de color negro que llaman la atención por su aspecto y porque no se conoce su origen. Míra este video si te quedas intrigado 😉

Carol Vx1S Piedras Negras N Santander Colombia

Otros lugares que pueden ser interesantes son;

El Pozo del burro; Es un lugar bastante curioso por la leyenda que lo envuelve. Dicen que un supuesto viajero se ahogó en el río con su burro que llevaba oro.

La leyenda, y algunas personas de los alrededores dicen que a veces por las noches se escucha el rebuzne del animal.

Nosotros no oímos nada, pero estábamos alejados del lugar. ¿Será por eso?

Pozo “las pailas”: Es un “balneario” que está cerca a la carretera vía a Cúcuta. Es muy popular entre la gente de los alrededores, con vistas estupendas que por las lluvias no pudimos contemplar. Pero nos lo recomendaron mucho, así que tendremos que volver para poder disfrutarlo nosotros mimos.

Los Estoraques

Y seguimos por el Norte de Santander. Entre Ocaña y Ábrego al norte de Cúcuta, nos encontramos con La Playa. En La Playa podremos entrar al área natural única de Los Estoraques.

Esta área es una de las áreas más pequeñas, protegidas, de Colombia.

Aquí te dejamos el video explicando todo, cómo llegamos, como lo vivimos (sin filtros) y cómo recorrimos Los Estoraques.

Pero para los amantes de la lectura, te cuento algo, se llama así, Los Estoraques, porque en su momento esa área estaba llena de una especia vegetal que se llama “Istoraque”. De ahí su nombre. Pero lo más curioso, es que hoy en día no queda ni una de esa especie vegetal, el nombre es el recuerdo de lo que hubo…

Por eso y por la vida;

NO A LA TALA, SÍ A LA RE FORESTACIÓN.

CarolYJuan Estoraques Colombia

Este parque, de 6 km2, está repleto de formaciones rocosas, causadas por la erosión del viento y la lluvia. En estás formaciones, si dejas volar y volar tu imaginación, puedes ver monos, aves y todo lo que quieras…

Los estoraques colombia viajando por un sueño santander

Otra cosa curiosa, es que parte del área de Los Estoraques es privada. Vete tú a saber por qué…

4Estoraques

La cosa es que el mirador más hermoso desde donde puedes ver la magnitud de estas formaciones rocosas, está en una zona privada…

En fin, nosotros recomendamos este lugar porque nos encantó, igual que Ábrego que nos sorprendió muchísimo.

Conclusión

Y qué decir de Colombia, las primeras impresiones son las que quedan, o eso dicen. Así que como muchos dicen… El miedo que le tienes que tener a Colombia es el de querer quedarte. Parece que quien lo dijo sabía muy bien de lo que hablaba… Y eso que estamos en la zona menos turística del país 🙂

Colombia sigue sorprendiéndonos, nosotros nos dejamos llevar.

¡Ah! La gente un amor, siempre dispuesta a ayudarnos y a que nos llevemos una buena experiencia del país 🙂

Y como siempre decimos, compartir es vivir. Si te ha gustado el artículo, te ha parecido interesante, compártelo es gratis!!

Si tienes alguna pregunta no dudes en dejar un comentario, si lees otros artículos verás que siempre intentamos responder a todos lo antes posible que nos lo permita el wifi del lugar donde nos encontremos. ¡Y eso siempre me saca una sonrisa enorme!

 

CarolEstoraques-1 Norte de Santander

 

Y para los más bondadosos, jajaja, no mentira, para los que quieran y puedan, abrimos el aporte voluntario que a muchos viajeros les ha servido y que a nosotros la verdad que no mucho pero no perdemos la esperanza 😛

Aquí el enlace para quién desee realizar una donación, no hay mínimo ni máximo 😉 y eso será invertido siempre en locales nacionales del país donde estemos para apoyar la economía del lugar.



Ahora sí;

Lo imposible sólo cuesta un poco más - piopialo


Somos Juan y Carol, argentino y ecuatoriana, que nos conocimos en España.Nos consideramos amantes de los viajes, las nuevas rutas y las diferentes culturas. Tenemos una experiencia de 12 años de mochilas que nos llevó a conocer más de 40 países, 4 continentes e incalculables kilómetros andados, todo ello con un presupuesto inferior a los 15 dólares diarios.Nuestros viajes no son simples vacaciones, nos gusta conectar con la gente de cada lugar e incluso poder transmitir nuestros proyectos de una manera tan simple como charlando e intercambiando opiniones.Todo lo que aprendemos nos gusta compartirlo con la gente que pueda estar interesada, y estamos abiertos a nuevos consejos y/o criticas 😉Vivimos para viajar, viajamos para vivir.
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1 Comentario

  1. Qué hermosooo. Carol, cómo me río al escucharte, con ese tono tan bonito de tu tierra… Hermoso ese cruce a pesar de las “costumbres” permitidas en cada lugar. Ustedes de todo sacan algo bello, y eso es lo que nos llega. A seguir andando! ¡Abrazos infinitos a los dos! 🙂

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