Miedo a volar (y miedo a no despegar)

4
portadaMiedoVolar

 MIEDO A VOLAR

Muchas personas tienen miedo a volar, otras incluso tienen miedo a no volar, otras tienen tanto miedo de perder el vuelo que pueden estar 6 horas antes en el aeropuerto (esa es Carol 😛 ).

No somos pocos los que amamos viajar pero sufrimos al subir a un avión.

LOS TRAUMAS CON LOS AVIONES.

Algunos se toman pastillas para dormir (mi tío). Otros no pueden viajar si no van con un conocido (mi madre). Y otros directamente ni viajan (mi primo). Es entendible: las turbulencias, los (poco) frecuentes accidentes mortales y películas como Viven o Airplane! tampoco ayudan. Estos miedos son frecuentes, pero no son los únicos como contamos en el artículo ¡Me aterra viajar!
Pero mi caso es diferente. No, no tengo miedo a volar, tengo miedo a no hacerlo.A mí las turbulencias me dan sueño y siempre me gustó viajar en avión (a pesar de mi dolor de oído al descender), ver los paisajes desde arriba, las ciudades como maquetas, etc.
A mí lo que me da miedo es el protocolo a seguir antes de subir al avión. Desde el paso por el (preocupantemente) frecuente “control aleatorio de bombas”. Hasta la perdida del vuelo.


MALAS EXPERIENCIAS

Como dije antes, viajar en avión me gusta, lo disfruto (casi) siempre. De hecho con los 110 pesos (110 dólares en esos tiempos) que junté por mi comunión los gasté en pagarme el avión de regreso Mendoza – Buenos Aires.
Pero siempre hay una experiencia negativa y que yo recuerde la primera fue la siguiente:

MALA EXPERIENCIA 1

 

OCTUBRE 2002
Después de un intento fallido de volver a vivir a mi Buenos Aires querido, volvía a España después de 4 meses en mi ciudad natal, con 17 años y viviendo con mi mejor amigo. La despedida fue dura, subí al avión a las 13hs sin haber dormido y para colmo me tomé una pastilla para dormir (no por miedo, por insomnio).
A pesar de esa dosis de sueño no pude dormir más que las 3 primeras horas. La espera en Madrid era de casi 4 horas. Encontré mi puerta de embarque y me predispuse a esperar las 3 horas que me quedaban para que saliera el vuelo.
DESPERTAR
De pronto abrí los ojos y habían pasado 3 horas ¡Era la hora exacta de la salida del vuelo! Como un zombie dormido corrí hasta donde se embarcaba y me dijeron que el avión ya había cerrado las puertas y que estuvieron 15 minutos llamándome por megáfonos… No me consta (irónico).
DESENLACE
Me reubicaron en el siguiente vuelo, una hora y media más tarde. No me dejaron llamar desde ningún lado y yo no tenía euros. Los pocos que paseaban con su teléfono celular/móvil no me dejaban llamar porque era una fortuna, tenían miedo, ni idea.
Así que no me quedó otra que confiar que mi hermana y mi tío siguieran esperándome en el Aeropuerto de Barcelona. Después de un viaje lleno de ansiedad, mal humor y mucho sueño llegué al Prat. Salí corriendo y justo vi a mi hermana pagando el café y mi tío esperando a fuera para irse.


MALA EXPERIENCIA 2

JUNIO 2006
Aún era enero cuando mi novia de esa época le regalaba a una de sus mejores amigas un viaje a Roma. Éste se haría en Junio del mismo año, hasta ahí bien. Nada haría pensar que 2 meses más tarde sin pelea de por medio, la agasajada con el regalo se distanciaría del grupo de amigos de quién era mi novia de esa época. Así fue que en Marzo yo ya estaba comprando un vuelo para Roma para las mismas fechas.
Como era de esperar no habían cupos para la ida así que a mí y al novio de la agasajada (quienes habíamos sido incluidos al viaje de forma forzosa) nos tocó ir en otro vuelo, unas 4 horas más tarde.
AMOR A ROMA
Allí pasamos 6 días muy bonitos, divertidos y llenos de historia y calor. Estábamos volviendo todos juntos (para la vuelta sí habían cupos) y los 6 presentamos nuestra documentación. Uno por uno iban retirando su tiquet y el sexto y último era yo. Rápido advierto que conmigo estaba tardando un poco más. Los nervios fueron ganando terreno. A mi mente se acercaba una idea lejana de algo que tenía que recordar…
TENEMOS UN PROBLEMA
El personal de la compañía me devuelve sólo el documento y me dice en italiano que no entiendo. Las piernas me temblaban y mi bradicárdico corazón latía como loco. Repite en inglés algo que menos entiendo. Todos los demás, que sí sabían inglés me miran con cara de circunstancia y me dicen: “Tu vuelo salió a las 8 de la mañana…” ¡Mierda, de eso no me tenía que olvidar!
Yo en un acto de rebeldía y avaricia, por ahorrarme 40 euros había elegido viajar solo y por la mañana. Uno a uno se fueron despidiendo. Mi novia de esa época me preguntó si yo quería que ella se quedara. No terminé de decir que No (ahogado por las lágrimas y mocos del llanto), que ella ya estaba arriba del avión con la agasajada y el novio de la agasajada. Solo me quedé pasando la noche en un aeropuerto de Roma con la incertidumbre de cómo volvería.
DESENLACE
Pasé la noche rodeado de viajeros madrugadores que pasaban la noche allí para salir en el vuelo de las 6 am. Yo desde las 3 am estaba haciendo cola en los puntos de ventas para asegurarme que si había cupos, saldría en el primer vuelo a Bacelona. Sí había. A 250 euros.
MORALEJA
Obvio es que por ahorrarme 40 euros terminé pagando 250 + 40 en llamados telefónicos a España y 0,25 de un café horrible.
La otra cuestión es que en el avión que no pude volar porque había comprado para otro vuelo y porque no me quisieron vender, tenía más de 9 asientos libres. Eso supieron contarme mi novia de esa época y la agasajada.

MALA EXPERIENCIA 3

OCTUBRE 2011
– Che, ma! Hay vuelos a Israel a 325 euros…. ¿Nos vamos?
– Dale!
Así nació la idea de viajar a Israel. Habíamos decidido ir mi Señora, mi señora Madre y un servidor. Cosas de la vida (la falta de dinero) nos fuimos demorando para comprar el vuelo, pero en esa época, en esa compañía, el precio se mantenía.
Un servidor, terminando la universidad, fue a una expedición arqueológica a Murcia. Eso no evitó que se siguiera planificando el viaje al Estado de Israel. Y un día viendo que los precios empezaban a subir, se decidió comprar los pasajes.
La idea era que mi Señora tenía los datos de mi señora Madre y los de un servidor y que desde Barcelona ella compraría los vuelos, conmigo al teléfono realizando la misma operación para corroborar que los datos sean correctos.
CASI
Así fue que en dos meses haríamos un viaje a Israel los 3 ingenuos. Faltando una semana para la fecha de salida, un Servidor estaba chequeando los datos del vuelo para enviárselos a un amigo que vive en Israel. Fue entonces que observé que la fecha de salida en vez de ser para octubre, era para septiembre ¿Cómo podía ser? Hablamos con la compañía que gestionó la compra y nos dijeron que habíamos perdido el vuelo.
OH ¿Y AHORA QUIÉN PODRÁ DEFENDERNOS?
Quisimos comprar uno de ida la la semana siguiente pero nos dijeron que al no haber tomado el vuelo de ida, el de vuelta se cancelaba. También nos dijeron que no nos devolverían el dinero pero que nos daban un descuento de 10 euros en nuestro próximo viaje. Y eso después de que Carol luchara con atención al cliente día tras días.

OTRAS EXPERIENCIAS

PORTACIÓN DE CARA

10 de cada 10 veces que voy a volar en avión soy profundamente revisado. Hay quién dice que mi cara de semita saca lo peor de mis antepasados árabes y judíos. Pensaba que era por mi barba, pero ni yendo afeitado tengo escapatoria. La ultima vez fue en Barcelona donde me tocó un “control aleatorio de bombas”. No jodan, a mí y al marroquí que vestía con la típica y “terrorista” chilaba.

 miedo a volar terrorista
¿POR QUÉ QUIERE VOLVER  AL PAÍS DONDE VIVE Y TRABAJA?
Antes, en Ámsterdam, con mi pasaporte español, me interrogaron 3 veces desde el checking al avión. Preguntas como ¿A qué iba a España (país del cual soy ciudadano)? ¿Cuánto tiempo iba a estar en Barcelona (ciudad en la que vivía)? ¿Iba solo o acompañado? Y tonterías de esas que descartan tu pertenencia a Al Qaeda.

EXPERIENCIAS AJENAS

POR 5 MINUTOS
También he vivido de cerca los problemas de amigos y familiares que tuvieron algún problema, como cuando mi primo quiso viajar a Malta conmigo y mi mamá y en vez de agarrar su pasaporte llevó el de la que era su novia. Ésta no tuvo mejor idea que poner el suyo (que no viajaba) arriba del de mi primo ¿qué raro, no? La cosa es que volvió a la ciudad a buscar el suyo y cuando llegó el checking había cerrado hacía 5 minutos, todavía estábamos abajo del avión. No pudo volar.
Le conté esta historia a mi señora y fue motivo suficiente para exigir estar 6 horas antes en el aeropuerto. La negociación fue dura y dramática, pero acordamos que sean solo 4.
USTED ES EUROPEO… PERO OTRO TIPO DE EUROPEO
Otro amigo sudafricano de origen portugués (y con la documentación portuguesa al día) quiso viajar con todos sus compañeros de curso desde Barcelona a Berlín. Por no llevar pasaporte (llevaba solo el DNI) no lo dejaron viajar pasándose el acuerdo Schengen por el forro.
DEMORAS ¿IMPUNES?
Mi mejor amigo, que sí tiene miedo a volar, quedó en encontrarse con nosotros en Salvador de Bahía, tenía 6 días y llegaría el día de su cumpleaños a las 2 am. No sucedió. Llegó a las 18:30 perdiendo todo el día, más la noche de hotel pagado y la torta con la que lo esperábamos. El muy tonto no quiso tomar acciones.
Estuvimos buscando por internet y encontramos que hay empresas que tramitan el proceso de indemnización por retrasos de vuelo de una manera muy eficiente y obteniendo muy buenos resultados. En fin.

(MUY) BREVE CONCLUSIÓN

Yo no tengo miedo a volar en sí, pero desde que entro en un aeropuerto hasta que salgo del otro, todo es nervios e incertidumbres.
Imagínense a Carol que quiere llegar 6 horas antes…
Somos Juan y Carol, argentino y ecuatoriana, que nos conocimos en España.Nos consideramos amantes de los viajes, las nuevas rutas y las diferentes culturas. Tenemos una experiencia de 12 años de mochilas que nos llevó a conocer más de 40 países, 4 continentes e incalculables kilómetros andados, todo ello con un presupuesto inferior a los 15 dólares diarios.Nuestros viajes no son simples vacaciones, nos gusta conectar con la gente de cada lugar e incluso poder transmitir nuestros proyectos de una manera tan simple como charlando e intercambiando opiniones.Todo lo que aprendemos nos gusta compartirlo con la gente que pueda estar interesada, y estamos abiertos a nuevos consejos y/o criticas 😉Vivimos para viajar, viajamos para vivir.
Compartir

4 Comentarios

  1. Me encanto vuestro artículo, buen trabajo….y gracias por darnos animos a subir al “avión” jejejeje.
    saludines

  2. Jajaja, a todos nos pasan cosas cuando viajamos. Coincido con vos, Juan. Yo amo volar (nada de miedo, pastillas, ansiedades, etc) pero el pre se torna insufrible (no siempre, pero muchas veces lo es). Y sí puedo dar fe que muchas compañías tramitan muy bien el proceso de indemnización por demoras, retrasos o cancelaciones. De hecho, volvió a ocurrirme otra vez, en el vuelo Buenos Aires-Londres. Quedé varada en San Pablo, pero tuve todo a mi disposición por la aerolíneas. Mi hermano menor, que viaja mucho también, es tipo Carol: tiene que estar muuuucho tiempo antes porque ya le ha pasado de llegar al check-in y tener problemas con algo (pasaporte incorrecto, DNI de los niños diferente al que se supone que debe presentar, etc). Volar es un desafío; todo es posible! jaja.
    Gracias por compartir experiencias.
    Un fuerte abrazo para los dos!

    • Jajaja Poli sí así es, es todo un desafío, pero posible. A veces creo que es mejor ser como Juan o vos, pero me puede el estrés y prefiero llegar mil horas antes, como tu hermano… Te mandamos abrazos infinitos y un besote, y nos alegra saber que por lo menos en San Pablo tuviste todo a tu disposición 😉

Deja un comentario