A dedo por las Guayanas

Sabíamos por otros viajeros tipo Camino a VeriTVania, o Acróbatas del Camino, que viajar por las Guayanas a dedo era posible, y me atrevería a decir que fácil. Qué destacan por su amabilidad y generosidad. Pero a medida que nos acercábamos a los destinos nos hablaban de intimidación, robos, y hasta asesinatos en estos países ignorados de la Patria Grande que no es otra que América latina, de punta a punta.

Las Guayanas

El viaje por Sudamérica tenía dos destinos obligatorios, todos los demás estaban sujeto a cambio si la providencia dispusiera. Pero habían dos lugares que de no hacerlos, el viaje no tendría sentido. En uno se habla guaraní y en los otros francés, inglés y holandés.

El conjunto de países denominado, no sabemos si de manera correcta, las Guayanas, era un rincón del mundo que desde muy chiquito me intrigaba y despertaba toda mi curiosidad. Recuerdo leer de mi querido Atlas que en estos países “las Guayanas“, abundaban los hinduístas y los musulmanes. Que dentro de la composición étnica, del censo del ‘91, un tanto la mayoría eran hindúes y que habían “negros del bosque” o “negros cimarrones” Qué no se hablaba ni español ni portugués… Por todo eso, teníamos que ir.

Guayana francesa

418 km St Georges – Saint-Laurent-du-Maroni

Guayana francesa no es un país. Este es un territorio de Ultramar, políticamente europeo, en territorio sudamericano. Esto quiere decir que sus carreteras tienen una infraestructura más digna del primer mundo comparado con Suriname y Guyana.. Sus 418 km de punta a punta se recorren en unas 5:40 hs. Las ciudades por donde pasamos de este a oeste son:

  • Saint-Georges-de-lOyapok
  • Cayenne (2:30 hs – 185 km)
  • Kourou (1 hr – 60 km)
  • Sinnamary (0:45 hs – 45 km)
  • Saint-Laurent-du-Maroni (2 hs – 146 km)

Carol y Camión a dedo por las GuayanasLlegamos a la ciudad fronteriza de Brasil con Francia en un autobús a las 5:30 am y hasta las 8 am está todo cerrado. En ese tiempo tuvimos la suerte de conocer a Déborah, francesa de origen brasilero que nos explicó a donde teníamos que ir y todos los consejos necesarios. Cruzamos la frontera Brasil – Francia lo más rápido posible, dentro de lo que la burocracia lo permite.
Desde la terminal de bus hasta donde salen las canoas para cruzar el río y llegar a la Guayana Francesa se puede ir caminando, es un trecho, pero se puede. La canoa cuesta 15 reales por persona.

Saint-Georges-de-lOyapok

En Saint-Georges te puedes agarrar una van a Cayenne por 30 euros. Decidimos probar suerte. Todos nos habían advertido que ya nadie levanta a mochileros, que no tenían visto a nadie hacerlo. Fuimos hasta las afueras del pueblito y los pocos coches que pasaban nos avisaban que eran vecinos.

Nos acercamos a la rotonda que te lleva a Cayenne, al lado de un control policial que nos saludó muy amablemente y nos deseó suerte. No habían pasado ni 2 minutos que un coche con una persona asomaba por la ventanilla nos hacía señales ¡Era Déborah! ella y sus padres nos llevarían a Cayenne en tiempo record.

Cayenne

Tuvimos la enorme suerte de que nuestro anfitrión y amigo, Nico, trabajara en un punto estratégico. Al lado de la última estación de servicio hacia Kourou. A unos pocos metros está la rotonda que es mucho mejor aún, pero en época de lluvia o sol intenso, mejor un techo.

Kourou

a dedo por las GuayanasEn la estación estuvimos una hora sin éxito, ni amabilidades. Decidimos ir hasta la rotonda y antes de llegar un coche que previamente nos había dicho que no, nos acercaría unos 60 km. En ese lugar de ignoto nombre estuvimos, al lado de un almacén, una hora y poco, hasta que paró un Guaraní…  ¿Porqué no? Este soldado de la guardia extranjera que había combatido en Irak, Siria y había sido herido en Afganistán, no solo nos llevó a Kourou, sino que se animó y nos llevó hasta un cruce a unos 55 km.

Sinnamary

Fue un tramo antes de Sinnamary, donde hay una rotonda  que te lleva hacia la frontera con Suriname. Allí nos dejó el paraguayo amigo. No nos terminamos de acomodar con las mochilas en nuestro nuevo punto en el mapa que paró un coche. Era un portugués afrancesado con su hijo de la metrópoli. Este buen hombre que puso su coche a 155 km/h no solo nos llevó hasta Saint-Laurent-du-Maroni, si no que nos dejó en la puerta de nuestros huéspedes, de difícil acceso.

Saint-Laurent-du-Maroni

Esta es quizás la peor ciudad de todas las ciudades que visité en mi vida (le gana a la también francesa Marsella). Aquí se se esconden las vergüenzas de la Metrópoli. Ciudad donde los franceses de origen africano más abandonados por el gobierno mal viven con los refugiados de Suriname, víctimas de la guerra civil. El desprecio racial hacia el caucásico es, comprensible o no, intenso. Igual son solo una minoría, pero una minoría que no tiene nada que perder. Fácil de cruzar a Suriname.

Para cruzar a ‘Srinam’, tienes que sellar la salida de Francia y luego ahí mismo tomar una canoa para cruzar el río. El precio justo es de 3 euros por persona.

*** Visas; Para entrar en la primera de las Guayanas desde el sur, la Guayana Francesa, para Argentinos y Españoles (lógicamente porque es “europa”), no es necesario visa.

Suriname

377 km Albina – Nieuw Nickerie

Suriname es uno de los países más auténticos del continente. Para empezar, aquí se habla holandés, país del que dependió hasta el 1975. La población de origen hindú es mayoría (37%) y después de los africanos-mulatos (31%) le siguen los indonesios (17%). Y por último, los “negros del bosque” (10%) quienes eran africanos que huían a la selva. Sus 377 km se transcurren en unas 5:30 hs. Nuestras paradas fueron:

  • Albina 
  • Paramaribo (2:10 hs – 146 km)
  • Nieuw Nickerie (3:20 hs – 321 km)

Albina

Llegamos y nos acosaron los taxis que te llevan a la capital, con previa parada en una casa de cambio (fue como un dejavu de nuestro paso por la India). Después de librarnos de ellos nos acercamos a una rotonda que parecía nuestro camino a seguir. Allí paró rápidamente un personaje que nos advertía que lo mejor era ir en taxi, que él nos llevaría pero que iba lleno. Le agradecimos la información pero insistimos en intentar hacer dedo. No habría pasado ni media hora que volvió y nos dió 20 euros para que pagáramos. Paró una van y nos hizo subir destino a Paramaribo. El dedo no salió, pero el viaje fue económicamente viable. Mil gracias a Max.

Paramaribo

a dedo por las GuayanasEn la capital nos hospedamos en casa de Fredderick, que vivía a unos 45 minutos de la ciudad. Cuando nos íbamos él nos llevó hasta el punto más cercano de su casa donde pasa el autobús y la ruta te lleva a Niuew Nickerie. Pasó el autobús lleno, por lo cual tampoco podríamos haber viajado en él, pero el coste es de 12 SRD ( menos de 2 euros por persona). Al cabo de una hora paró un coche. En él iba una mujer que le explicaba a Carol que nos quería llevar, pero que era desconfiada y tenía miedo. Nunca entendimos muy bien porqué tardó hasta 15 minutos en decidir llevarnos, creo que quería que la convenciéramos. Luego fue muy simpática.

Nieuw Nickerie

Aquí tuvimos ciertos problemas ¡Atención! Llegamos al desvío que separa la ciudad del ferry. Era apenas pasadas las 9 am cuando bajamos. Ignorantes nosotros, íbamos a caminar hasta el ferry ¿Cuán lejos podría estar? Tan sólo 38 km. Por suerte un joven taciturno nos llevó hasta allí. Llegamos a las 9:45 y nos dijeron que hasta mañana no podríamos cruzar la frontera. Por lo visto solo de 8 a 9 am está disponible quién sella los pasaportes. Legalmente solo hay este ferry (hay unas canoas que te cruzan, pero sin sello en el pasaporte, desaconsejable).

a dedo por las GuayanasEl precio del ferry es de 20 dólares o 15 euros, nunca entendimos muy bien por qué, pero pagamos una parte en euros y otra en dólar surinamés (SRD). Si quieres que te sellen el pasaporte vas a tener que pagar sí o sí el ferry.

*** Visas; En la segunda de las Guayanas, para Argentinos no es necesario visado para Suriname, para Españoles y Ecuatorianos sí, a un módico precio de 32 euros por los 90 días de turista (que te vas a meter en el cu…) Entra en este link para ver si tu país necesita visa***

Guyana

736 km Suriname-Guyana Veerboot – Lethem

Guyana fue una colonia británica hasta el año 1966. Este país es el mayor en extensión de las Guayanas y el más poblado con sus casi 800.000 almas. Aquí la mitad de la población es de origen hindú, quienes habitan sobretodo las zonas rurales.

De cada 10 habitantes 4 son de origen subsahariano, quines son mayoría en las zonas urbanas. El 10% restante lo conforman amerindiosmestizos y otros. Tiene una de las peores carreteras del continente. Sus 736 km se transcurren en unas 18 hs. Nuestras paradas fueron:

  • Frontera Guyana – Surinam
  • Georgetown (2:50 hs – 175 km)
  • Linden (1:40 hs – 108 km)
  • Annai (11:30 hs – 330 km
  • Lethem (2:30 hs – 123 km)

Frontera Guyana – Surinam

Después de pasar la última noche en Suriname, acampado en la puerta del ferry, nos aseguramos ser los primeros en tramitar el cruce. Al desembarcar en territorio guyanés, una estampida humana se abalanzó hasta el puesto fronterizo donde un millar de taxistas te invitan hasta la insistencia a ir con ellos. Si Suriname nos recordó a la India, en ese momento la Guyana fue como estar en ella. Pasamos el control y a unos 40 metros nos pusimos a hacer dedo, con un sol tremendo. El primer coche que pasó, paró. Era un hindú descendiente que vivía en EE.UU. y tenía mucho dinero. Nos invitó a comer a casa de su tío que tenía 92 años y conducía. Él nos dejó en Georgetown, en casa de nuestro anfitrión.

Geortown

Desde aquí teníamos que ir hasta la frontera con Brasil, Lethem. Sabíamos que el camino era muy largo y poco transitado, pero nos mandamos. Salimos de casa de Collis, nuestro anfitrión y 3 metros más tarde para un coche. Nos insiste en llevarnos cerca de la estación de buses que nos sacaría de la ciudad. Nos paga un taxi y nos da unos 5 euros para nuestra aventura. Un amor.

Familia Linden a dedo por las Guayanas SurinamDe allí tomamos un bus que iba a Timehri y nos bajamos en la Juction way. Pasaron unos 40 minutos y una madre y su hijo pararon y nos llevaron a Linden.

Linden

Aquí estuvimos 2 noches juntando fuerzas junto a la familia que nos trajo (aunque dormíamos en otra casa). Por la noche pasamos por la estación de servicio de la ruta y vimos muchos camiones grandes, pero decidimos hacerlo por la mañana. De 7 – 11 am pasaron muy pocos coche. Un camión paró a repostar, le preguntamos si iba a la frontera y nos dijo que no, pero nos llevaría hasta Annai. Nos subimos sin dudarlo.

Annai

Juan a dedo por las Guayanas Aquí llegamos de noche, después de 11 hs de tambaleo en una de las rutas en peor estado del continente (junto con la que te lleva a Paraguay desde Bolivia). Una familia que viajaba en el camión nos dejó pasar la noche con ellos. Cerquita estaba la ruta que nos llevaría hasta nuestro destino, Lethem. 7 am estábamos pronto para levantar el pulgar. Solo 7 horas más tarde, y después de que pasaran tan solo 7 coches, paró un contrabandista brasilero que nos llevaría los últimos kilómetros de las Guayanas, o los primeros según se mire.

 

* Visas; para Españoles y Argentinos no es necesario visa para entrar en la tercera de las Guayanas yendo desde sur a norte

 

Conclusión de nuestro paso por las Guayanas

Si bien nos habían dicho que las Guayanas era un destino inhóspito y reacio a los mochileros, nuestra sensación fue que casi todos intentaron ayudarnos. Muchos paraban solo para disculparse por no poder llevarnos por ir llenos o por diferir en el destino. Un lugar lleno de vegetación y curiosidades que da la bienvenida a todos los que se toman la molestia de ir hasta allí.